El contrato inmobiliario es un contrato que deberás firmar si recurres a una agencia inmobiliaria para que gestione la compraventa de tu propiedad. Este documento sirve para proteger a ambas partes, puede contener varias cláusulas a la medida de las necesidades de ambas partes.
Existen varios tipos de contratos inmobiliarios.
El contrato de intermediación inmobiliaria
Los contratos de intermediación inmobiliaria están destinados a intermediar la relación entre cliente y agencia en la comercialización de un inmueble. El objetivo de estos contratos es dejar claro las obligaciones de cada parte, las tareas encomendadas a la agencia, sus honorarios, las prácticas prohibidas y las inherentes al encargo, siempre respetando los límites generales que definen las leyes.
¿El contrato inmobiliario es obligatorio?
A nivel nacional no hay norma que obligue a firmar un contrato de intermediación inmobiliaria. Por lo tanto, no es necesaria una hoja de encargo por escrito, es válido un pacto verbal entre agencia y cliente.
Pero siempre recomendamos contar con un documento escrito firmado por ambas partes en el que queden claras las condiciones pactadas, en caso de conflicto.
A nivel nacional, estarás protegido, entre otras, por la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, y tendrás derecho a desistir, sin ningún tipo de penalización y sin alegar ningún motivo concreto, dentro de los 14 días naturales siguientes a la fecha de la firma.
¿Qué informaciones deben estar escritas en el contrato de intermediación inmobiliaria?
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- Identificación del agente
- Datos sobre el propietario del inmueble y acerca de la propiedad
- Duración del encargo y descripción detallada
- Honorarios, momentos o hitos de retribución y forma de pago
- Posibles cláusulas de penalización
¿Cuáles son los tipos de contrato inmobiliario?
Existen distintos tipos de contrato que se firman con una inmobiliaria:
- Contrato inmobiliaria sin exclusividad: ofrece más libertad al propietario o cliente, ya que le permite comercializar su inmueble a través de otros agentes o personalmente.
- Contrato de exclusividad con inmobiliaria: se utiliza cuando el agente o agencia oferta el inmueble en exclusiva. En estos casos es importante poner una fecha limite que permita ‘liberar’ la comercialización del inmueble si no se alcanza el objetivo de venta.
¿Cuánto tiempo dura el contrato con una inmobiliaria?
La duración del contrato con la inmobiliaria no viene estipulada por ley, si bien es dependiendo de la agencia inmobiliaria que, en caso de exclusividad, se extiende a los tres y seis meses. Se pueden realizar prórrogas automáticas en caso de informar a tiempo que no quiere realizar una renovación del encargo..
¿Qué puede pasar si cancelo un contrato con una inmobiliaria?
Es posible rescindir el contrato con una inmobiliaria si la agencia no cumple con el contrato, e incluso cuando no sea así, pero en este caso podrá existir algunas penalizaciones, siempre que se encuentren recogidas en el pacto.
Algunas situaciones de fuerza mayor podrían librarte de dichas sanciones. Por ejemplo, en caso de que, por algún motivo sobrevenido, ya no estés en disposición de vender el inmueble.
En cuanto a si se puede anular un contrato de exclusividad con inmobiliaria, se suelen añadir una cláusula en la cual se menciona, que la inmobiliaria tendrá derecho a cobrar parte o todos sus honorarios si el vendedor rescinde el contrato de forma unilateral, o si no acepta una oferta de compra conforme a las condiciones pactadas en el contrato (precio y plazo).
Cláusulas abusivas en el contrato de intermediación inmobiliaria
Cláusulas abusivas en el contrato de intermediación inmobiliaria, toma nota de las siguientes:
- Las que no indican un plazo de duración o de desistimiento, igual las que no sean claras con respecto a la sucesivas prórrogas del contrato y la forma de comunicar la negativa a seguir renovando.
- Las que fijen indemnizaciones desproporcionadas en caso de desistimiento o incumplimiento, incluyendo posibles cláusulas penales de elevada cuantía.
- Las que retrotraigan el devengo del cobro de la comisión inmobiliaria a un momento previo a la formalización de la compraventa.
En cualquier caso, lo más importante que el contrato inmobiliario sea claro, accesible y legible, con una redacción sencilla y concreta.
